Cuento Dorotea bilingüe.

En esta sección de mixteco versión bilingüe nos enfocamos a presentar textos de diverso tipo con el propósito de articular un espacio con funciones de tipo educativo y literario,  más que de análisis lingüístico (para eso disponemos de la subpágina de mixteco versión gramatical). De manera que los lectores interesados, como profesores, escritores, o traductores, encuentren una alternativa para atender variadas tareas.

Por ejemplo, si tomamos el cuento de Dorotea para actividades escolares, podemos diseñar fichas didácticas sobre cómo escribir palabras en mixteco en relación a ciertas convenciones ortográficas o gramaticales, u obtener información sobre nombres de plantas y hierbas medicinales e ilustrar un álbum con los alumnos.

En el caso de escritores y traductores, el cuento es una herramienta para obtener información sobre usos lingüísticos relacionados con convenciones para llamar a la gente por su nombre, apodos, o apelaciones de cariño. Para otras necesidades, se pueden considerar los criterios de traducción usados entre el mixteco y el español de México.

Esperamos que esta sección sea un espacio fructífero para ustedes.

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Dorotea

Dorotea narra la historia de una mujer mixteca que padece una enfermedad relacionada con la piel de su cara. La historia es contada en mixteco de Chinango (mixteca baja) a través de la interpretación del maestro Lorenzo Hernández Ocampo (*).

La siguiente presentación es resultado del trabajo conjunto entre el maestro Hernández Ocampo y la lingüista Georgete Aimmé López Corona. Esta labor conllevó la traducción del mixteco al español  para lograr una versión bilingüe respetuosa de la gramática y estilos narrativos de ambas lenguas.

A su vez, y como parte de la misión de La Casa de las Lenguas de México® proveemos una versión gramatical de Dorotea, donde se presenta la segmentación morfosintáctica y el glosado de cada unidad gramatical permitiendo, entre otras cuestiones, distinguir mucho de la sintaxis de esta lengua. Esta versión se encuentra en la subpágina de mixteco.

(*) Existe una versión anterior publicada bajo la siguiente referencia: Hernández Ocampo, Lorenzo. 2008. «Dorotea». En México: diversas lenguas, una sola nación. Tomo II, Narrativa en Lenguas Mexicanas. Escritores en Lenguas Indígenas. Pp. 115-116.

 

 

1. Espinoza Rubio Sabino ni kana  ña’a,  chinde  tan’a  xi  té  kidatatan
Espinoza Rubio Sabino llamó a la enfermera del consultorio ocho.
 
 
2. Tè dayá’a  ñá  i’i  na’i  noo  té  tua’a  kidatatan: Dorotea.
Quien pasaba a los pacientes con el doctor, entre ellos a Dorotea.
 
 
3. Kui’iñá  kue’  kayu.
Estaba enferma de tos.
 
 
4. Iañá  tàta  na’i  Nondua.
Ella era como la gente de Oaxaca.
 
 
5. Noo  tsikate, dokon titi, ndaá  tè  dini  nda’a  tití,
De cara redonda, cuello pequeño, manos y dedos también pequeños.
 
 
6. Ton  vavaña  tè  kuitsiniñá.
Morenita y bajita.
 
 
7. Espinoza Rubio Sabino ni kanañá  tuku  nitu,
Espinoza Rubio Sabino la llamó otra vez,
 
 
8. Tè  nandu  kidon  yo’o,  naku  ni canakua ntsi’i  noón;

Y le preguntó:  –  ¿Qué haces aquí?  ¿por qué te salieron tantos granos en la cara?

 
 
9. Sa  yukan  vaxí  kutatí.

Y ella le contesto:  –   Por eso vengo a verlo, para curarme.

 
 
10.  Daya’aní  ingana  ni  kachité  sa’a  tatan.

En eso el doctor le dijo a la enfermera:  –  Pase mientras a otro paciente y digale que ya lo voy a atender.

 
 
11.  Ya’até  daa  ndaton’ondo.

 –  Que pase y después platicamos.

 
 
12.  Ná sàdá  kii  ni  kanon  ntsií.
Ya cuando el doctor revisaba a Dorotea, le preguntó:
 
 
13.  Danoo  satón  tè  na  kunde’í  tixón  a  madi  kue’e  xixindo’ón.

 –  Por favor desabrocha tus pantalones para revisarte el estómago, no vayas a estar enferma.

 
 
14.  Ndedon  ni  sa’ón  ni  ni’ón  kue’eyo.
Y al revisarla le dijo: – ¿Adónde fuiste que tienes esa enfermedad?
 
 
15.  Di’na  na  kidatatin  inxí  tè  kixón  kidatati  inga  ña  ndo’ón.
Luego el doctor dijo: – Para atenderte bien, primero voy a darte un medicamento y luego vienes en unos días para que te revise.
 
 
16.  Ko’o  kitsi  tatan yo’o  tè  kuchón  tekui  xi  tatan  ño’o  ini  tutuyo  oni  kunduxí  i  kii.
– Te tomas estas pastillas y además te bañas con esta medicina que vas a disolver en agua y por tres días te vas a dar un baño al día.
 
 
17.  Ta  mi  ni  say  nde  ño’o  tatan.
Luego fueron a la farmacia para que Dorotea se llevara más medicina, pero cuando llegaron
 
 
18.  Tè  ni  xikixí  tè  ni  kachi  na’i  inoo  ña  sa   nintsi’i  tatan  yo’o  doko  kuan’a
Y la pidieron, la persona que atiende les dijo que ya no tenían, que se había acabado.
 
 
19.  Tè  kisaón  tixi  ona  kii  tè  da  kunde’ekando  a  sani  quisaxí.
Entonces el doctor le dijo a Dorotea: – Ya vete y regresa en 8 días; luego vemos si ya llegó (la medicina), te voy a dejar la receta en la farmacia.
 
 
20.  Tui  nandia  tutu  kaston’o  ña  inkomi  té  tu’a  kidatatan.
Al salir del consultorio Dorotea vio un letrero que decía lo que debe saber un doctor.
 
 
21. Tè ntsidaa na’i ndo killa’viñá na konoo viviná.
Y ella pensaba en todas las personas que le pagaban si cuidaba bien de ellos.
 
 
22. Tè na kua’ana tatan vivion noo na’isaa kuachi ya’aná tondo’o
Y si ellos también daban la medicina bien a las personas que sufrian por la enfermedad.
 
 
23.  Tè nda’vi tanna.
– Pobres de ellos– pensó Dorotea.
 
 
24.  Ta sa mano’í da mani’í kó Dorotea.
*El narrador conocía a Dorotea, por eso se incluye en la narración:
Y cuando ya me iba, alcancé a Dorotea para decirle de su receta.
 
 
25.  Tè ni ndakaton’oñá nooí.
Pero ella me preguntó primero:
 
 
26. A ni taxiná tutu kunda’á tixi ona kii ña nakin’í tatanxí.

 –  Oye, ¿te dieron la receta de mi medicina para recogerla en 8 días?

 
 
27. Ni kachi kó Dorotea ña nā no’í ñoo,
Y en eso me dijo que si yo iba al pueblo,
 
 
28. Tè nā kon’í kunde’í na’i tua’a kidatan.
Que fuera a ver a la persona que sabe curar.
 
 
29. Tata Timo ña tua’a kidatatanná xi yuku,
El Sr. Timoteo que sabe curar con hierbas.
 
 
30. Ni dakaton’ñá no’í a sa ni xi’i yuku ntsi’í.
También me preguntó si ya había tomado la hierba que cura los granos en el cuerpo.
 
 
31. Kuachi ntsia’aka va’axi kunduxí tatan ta kana kuando ntsi’i.
Porque es muy buena; funciona como medicina cuando salen muchos granos en el cuerpo.
 
 
32. Tè ta kóni ña i ona ni kii ko’onxí tè nduva’ón.
Además me dijo:  –  Verás que nomas 8 días que la tomes y te curas.
 
 
33. Tè tatu kò konixí tè na con’í kunde’í nana Matilde.
Y si no quiere ceder (la enfermedad), entonces que vaya a ver a la Sra. Matilde.
 
 
34. Na kidatatan tachi na yu’u tè xi i ni hora tè nduva’í.
Para que me cure del mal aire y en una hora ya estoy sano.
 
 
35. Kachi na’i ñoo ña kò kue’e kutuni ia na’i kui’i tè na’i tua’a kidatatan.
Dice la gente del pueblo que aquí no hay enfermedad, solo hay enfermos y la gente que sabe curar.
 
 
36. Ina’a gua’ana kuachi dokan ni china’a na’i sa’no miná.
Asi lo expresaron los ancestros, los mayores.
 
 
37. Tè dokan vaxixi nde sana’a te’e.
Esto viene desde tiempos inmemoriales.
 
 
38. Kó Dorotea ni cachiñá tatu nchikokuín tixi ona kii nakin’í tataxí.
Luego la Dorotea dijo que si (yo) voy a regresar en 8 días que por favor recoja su medicina.
 
 
39. Tè na kuni’i sakui yu’u ton yukon ko’oñá ña.
También me dijo: – Y por favor me traes una raíz de sábino para que me la tome.
 
 
40. Ndo’oñá kue’e kayu cuachi dokan ni sakidatatan nanañá miñá,
Me pedía eso porque sufre de tos y porque así la curaba su mamá.
 
 
41. Tè dani ko kidaka tatan sa’a te tua’a,
Y es que ya no le ayuda la medicina que le da el doctor,
 
 
42.  Tata ña kida’ui’ixí tè datsivixí nooñá.

Más bien parece que a Dorotea le hace daño la medicina.

 
 
43. Tè dani kò kidaka tatan sa’a te tua’a, tatá ña kida’ui’ixí.
Y es que ya no le hace mucho lo que le da el doctor, más bien parece que la enferma.
 
 
44.  Tè datsivixí nooñá.
Y le hace daño (a Dotorea).
 
 
45.  Miñá tè yu’u ndaton’ontsi dedavi.
Ella y yo platicamos en mixteco.’
 
 
46.  Kachi davana ña dan’a nda’vi nduxí.
Y que pena que algunos digan que nuestro idioma es pobre.
 
 
47.  Ta ni nchikokuín ña kuni’í yuku ni xika ko Dorotea noí,
Ya pasados algunos días, regresé con la hierba que me pidió Dorotea.
 
 
48.  Tè ni sa’í ve’e ona nde ia na’i ndichi tua’a kidatatan,
Me fui al consultorio 8 donde estaba el doctor.
 
 
49.  Ia in nana dakasaná ye’e,
Había una señora tocando la puerta del consultorio.
 
 
50.  Koniná dama tatan kuachi ko nini’ná ña ni china’a na’i tua’a.
Quería cambiar una medicina porque no consiguió la que le recomendó el doctor.
 
 
51.  Ta ni nona iye’e tè ni xini té tua’a kidatatan.
Cuando se abrió la puerta y ví al doctor,
 
 
52.  In ña ui ni ndakaton’oté noi ña nandu koni kó Dorotea.
Rápido me preguntó que era lo qué quería Dorotea,
 
 
53.  Kuachi ni tiakuté sa ona kii ndaton’í xi ñá dedavi.
Porque me había oido hace 8 dias platicando con ella en mixteco.
 
 
54.  Tè ni nakuton’oté ña sani nduva’í.
Y me preguntó que si ya me había aliviado,
 
 
55.  Kudana ni xi’i tatan ni taxité tata ni kaston’oté.
Porque tal vez había tomado la medicina que me indicó.
 
 
56.  Tè yukanku ni nduva’í.
Y que por eso me alivié.
 
 
57.  Doko kó Dorotea ndisanda kòni davakuñá ña ko’oñá tatan.
Y me dijo que Dorotea, no había seguido sus indicaciones para tomar la medicina.
 
 
58.  Yukanku ni xi’iñá kii vichi ña ni nakuin animañá.
Y entonces el doctor me dijo que Dorotea se murió. Por no seguir las instrucciones, hoy le dio un infarto.
 
 
59.  Yu’u ma ni sandeeka ini tè ni kixikakan ini.
Entonces, yo no aguanté, me dio mucha tristeza.
 
 
60.  Ni kan’í kua’í yukutatan ni kee ñoí te kaston’í.
Y quise darle la hierba medicinal que trajé de mi pueblo.
 
 
61.  Nāndu va’axí doko manikuika kuachi sani chikadité iye’e,
Pero ya no se pudo porque él cerró la puerta del consultorio.
 
 
62.  Ni kixí kakaini tè ni tin ndagui yuku tatan,
Me vino la tristeza y apreté muy fuerte la hierba.
 
 
63.  Ni kunda ini in nana ia ña saku animí tè ni ndakuinna chindeñá mí,
La señora que había tocado antes la puerta del consultorio, comprendió que estaba llorando por dentro y se levantó a ayudarme.
 
 
64.  Doko ni ma ni kuika kan’í tè kutu dininí ni kachí ntsive’eni.

Pero ya no pude hablar y moviendo la cabeza le dije:  –  Muchas gracias.

 
 
65.  Ni nakanitoto ini con’í vikava’a ve’e nde kidamani tatan.
Pensé un poco e irme mejor a casa donde falta la medicina.
 
 
66.  Ndo’o na’i ku’i doko kòni sandekaini kaston’í.
Pero luego pensé: – los enfermos sufren, es mejor que les diga que traigo una hierba para curar –
 
 
67.  Kaston’í nāndu va’axí tè ta mí ni dakoní yuk.
Y les dije para qué sirve la hierba, pero cuando se las enseñé,
 
 
68.  Tè ni sakuna ñaa ni xininá na kachi tutu idokon yuku tatan.
Se rieron cuando la vieron envuelta en periodico.
 
 
69.  Ve’e ona, Dorotea.
‘Consultorio 8, Dorotea.
 
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